Dos horas llevábamos de viaje y todavía no sentíamos las molestias propias de la falta de movilidad, sentados en los duros asientos de aquel pequeño utilitario. Era un día caluroso pese a encontrarnos en los albores de de septiembre, un mes que sirve de puente entre los sofocantes calores estivales y los primeros fríos que vienen de la mano del inminente otoño. El paisaje era monótono, infinitos campos de trigales, ya segados, eran atravesados por aquella mancha grisácea de alquitrán, la autovía por la que circulábamos a velocidad constante. Aquella visión me era familiar, recuerdos de mi vida en aquella dura meseta de inviernos heladores y veranos extenuantes. Un paisaje rotundo, franco, que se muestra al viajero tal y como es, a diferencia de lo que ocurre en los frondosos bosques o en las altas montañas que son cobijo de lo desconocido. El caminante que tiene a bien adentrarse en estas planicies, contempla un escenario casi desnudo, en donde el viento, único dueño de aquella tierra, circula libremente sin encontrar oposición en su caprichoso devenir.
En ocasiones, tras superar una loma, la rutina se rompe al divisar las ruinas de algún viejo castillo, del que solo se conserva un torreón agujerado por el tiempo, una pequeña iglesia, en la que la campana hace mucho que dejó de marcar las horas, o alguna que otra pequeña construcción arruinada por la ausencia de moradores.
Tras una breve parada necesaria para repostar y estirar un poco las piernas, continuamos el viaje hacia nuestro destino, que pese a conocido, seguía despertando en nosotros un ligero nerviosismo semejante a la primera vez, en la que quién sabe si el azar, nos condujo allí. Más de cinco años hacía ya desde la última vez que estuvimos. La vida se nos detuvo ante una riada de acontecimientos en la que nos vimos inmersos y que por desgracia llegaron en un período demasiado breve para asumirlos, (si es que un ser humano es capaz de asumir determinadas cosas) como son la enfermedad y la marcha de seres queridos, lo que nos sumió en un estado de tristeza y aislamiento.
De repente volvimos a ver la luz. Nuestras pupilas tuvieron que adaptarse al luminoso día, tras recorrer aquel largo túnel de tenues luces anaranjadas que, con una cadencia perfecta, se iban reflejando sobre el brillante capó del coche. Como si se tratase de una abertura a un nuevo mundo, atravesamos aquel sistema montañoso que separa la meseta de un nuevo escenario, en la que los tonos amarillos y polvorientos son sustituidos por los verdes y grises. El cambio de paisaje me hizo salir de mi ensimismamiento y fijarme en ella. Reposaba en el asiento trasero del coche con la mirada perdida en el horizonte. Mas de medio siglo sobre su rostro marcaba una expresión de cansancio, si bien su blanco cutis y sus ardientes ojos verdes eran testigo de una belleza que el tiempo, no había conseguido eclipsar. El peso de las responsabilidades, incluida la agotadora tarea de cuidar de su familia, el trabajo dentro y fuera del hogar, los numerosos desvelos y los propios achaques, fruto de nuestra naturaleza mortal, habían mermado a aquella mujer, sobre todo en su parte mas material, mas corporal, porque su esencia alimentada durante toda su vida con bellos ideales, y con una sensibilidad única, que se manifestaba a través de sus obras, ya fuera la pintura, la escritura o incluso la costura, se mantenía intacta aunque, como digo, no exenta de pagar el peaje a ese gran tirano, que los antiguos griegos conocían como Cronos.
En el asiento del copiloto, adormecido por el sonido de la radio, que en ese momento retransmitía el parte meteorológico con su aburrida monotonía de anticiclones y borrascas, viajaba él. La edad, similar a la de su mujer, y una historia tan parecida y tan distinta a la de ella. El castigo del trabajo diario, había consumido en parte a aquel hombre: Su vista, sus huesos, su carácter, pagaban el tributo a sus muchas horas de esfuerzo, a la ausencia de vacaciones, a los problemas diarios, si bien encontraba consuelo en una familia en la que volcó su vida y de la que, a su vez, obtuvo muchas satisfacciones.
Cada vez quedaba menos para la llegada. Aburrido ante las numerosas horas de viaje al volante, apreté un poco el acelerador, dentro siempre de los estrechos márgenes que nos permite la legislación de carreteras. El aire silbaba divertido por la una de la rendijas de una ventanilla, y nos inundaba el coche con un nuevo olor, un nuevo aroma, que automáticamente nos trajo a la cabeza la imagen del destino al que nos dirigíamos. A veces los olores dejan en nuestra memoria una marca más fuerte que las propias imágenes o incluso las palabras. Para unas personas acostumbradas a un clima tan seco, era agradable percibir esa sensación de humedad que impregnaba el pequeño habitáculo del vehículo, a la vez que nuestra vista se recreaba con una naturaleza que crecía exuberante alimentada por las numerosas lluvias que precipitaban en aquella región septentrional.
Desde pequeño me ha gustado viajar. Quizá sea una reminiscencia de nuestro pasado nómada en el que recorríamos grandes distancias en busca del sustento y de unas condiciones mas favorables en las que vivir o tal vez sea sólo una metáfora de nuestra propia vida, en la que desde que nacemos vamos recorriendo un camino con mayor o menor fortuna, tratando de encontrar ese anhelado bien que es la Felicidad y que escondido entre la maleza, se muestra sólo a aquellos viajeros que tienen la paciencia de detenerse a buscarla.
El giro de la llave del contacto detuvo el motor y puso fin a nuestro largo viaje. Algo anquilosados por las muchas horas sentados en el coche, pusimos pie a tierra. Un escenario conocido se reflejaba en nuestras retinas. ¡Qué agradable sensación la de regresar a un lugar y comprobar que todo sigue igual, que nada ha cambiado, y pararse a pensar que quizá el paso del tiempo sea sólo una mentira que nos cuentan los mayores para atemorizarnos!. Así, con un punto de inquietud, avanzamos unos cuantos pasos para salvar los pocos metros que nos separaban de la orilla. Sí, de nuevo ese rumor, ese vaivén exacto, como el sonido de un diapasón, alertaba a nuestro cerebro y le anunciaba que por fin volvíamos a encontrarnos con el mar, ¡nuestro soñado encuentro con el mar!.
En los primeros momentos la vista se alza sobre el horizonte infinito tratando inútilmente de poner fin a aquella fotografía. Acostumbrados al escenario urbano, semejante al de una celda, repleto de muros y obstáculos que nos rodean y nos agobian, contemplar aquellos kilómetros sin fin provocaba en nuestro ánimo una sensación de paz difícilmente descriptible. Pocas horas quedaban ya de día, el sol cansado, después de una larga jornada, recogía su manto de luz y calor, pidiendo permiso al majestuoso mar para tumbarse sobre su regazo a descansar, dejando, de este modo, que la luna tomase su relevo y descargara suavemente filones de plata sobre aquella lámina espumosa de agua.
Antes del ocaso decidimos caminar sobre aquel humilde paseo de tablas horizontales, que nos permitían pasear sin humedecer nuestros pies. Todo apuntaba a que la noche seria calmada. Una ligera brisa apenas si conseguía mover los verdes laureles que crecían de cara a aquel inmenso océano. Y tras unos minutos de silenciosa caminata, el efecto del mar junto a nosotros nos inundó de una gratificante y poco usual serenidad, porque aunque quizá, no fuéramos totalmente conscientes de ello, el motivo de aquel viaje era encontrarnos de nuevo con nosotros mismos, siendo aquel verde mar, un mero detonante. El peso de los días, la monotonía, la rutina del trabajo, de nuestras numerosas obligaciones, va tapando la luz de nuestra esencia misma al igual que la salitre tapona los poros de nuestra piel. Sin tiempo para nada o con tiempo para todo, nos vamos diluyendo, desgastando como rocas por efecto del bravo oleaje los días de borrasca y nos convertimos en granos de arena conformando una masa uniforme de gente gris que abandonó, en el camino, parte de su esencia más humana.
Así ella, por unos instantes, olvidaba sus pesares, sus fastidiosas tareas que llenan sus horas en, la ahora, lejana meseta, y dejaba paso a su ser mas íntimo, mas delicado, recibiendo una paz que los días le niegan, recargando el verde de sus ojos con aquel mar que le esperaba pacientemente. En ausencia del estúpido ruido de la ciudad que contamina nuestra mente y nos conduce a un estado de excitación constante (baldía excitación), haciéndonos actuar como aquellos muñequitos que se movían al son de unas palmadas, ella podía, al menos, mirarse dentro, y comprobar cómo los surcos y manchas de su piel no eran sólo un fenómeno externo. Quizá sin tiempo ya para esa quimera de juventud que llaman felicidad, aspiraba a un estado más elevado de bienestar, aquel que viene de la mano de la tranquilidad, del reposo de aquel mar, que enclaustrado en la ría, es incapaz de enfurecerse.
El, por su parte, prefería introducirse en aquellas frías aguas, en las que el cuerpo al sumergirse siento un placentero despertar. Allí en ese estado de ingravidez , los problemas quedaban lejos, bastaba con introducir la cabeza, cerrando los ojos para no irritarlos con la sal, para sentir un agradable silencio roto sólo por los cientos de burbujas provocadas al respirar y que como aves espantadas, ascendían tratando de escapar de su líquida prisión. Y avanzar nadando a ninguna parte, sabiendo que los límites en aquel mar son los propios límites de la resistencia humana y que la otra orilla queda tan lejana que no hay motivos para alcanzarla. En ese estado de suspensión el cuerpo se torna ligero, las piernas no duelen, el agua mece suavemente, y a diferencia de lo que ocurre en el deambular por tierra firme, no se sufre daño en ningún momento.
Y allí en ese escenario privilegiado, por fin cayó la noche. Todo estaba en calma, el mar, fatigado de todo el día, parecía moverse con la misma delicadeza de una madre al acunar a su hijo, arrojando tímidas olas a la costa.
Agotados por el largo viaje, nos retiramos a descansar. En nuestra cabeza se asentaban cientos de imágenes y sensaciones familiares que de nuevo volvíamos a encontrar en aquel lugar tan lejos de nuestra casa pero tan cerca de nuestro ser. Se presagiaba una noche tranquila, con el sosegado sueño que provoca saber que mañana, volveremos a encontrarnos con nuestro mar.
miércoles 1 de febrero de 2012
jueves 5 de enero de 2012
4 de enero
De nuevo, con la salud algo quebrada por los rigores de este invierno que no parece tener fin, me dirijo a vosotros, con la mirada limpia y la mano firme. Se que muchos de vosotras y vosotros tenéis el corazón encogido ante los funestos acontecimientos de esta época que nos ha tocado vivir. Pero en este pueblo, el desaliento nunca ha encontrado cobijo, inspirados, como estamos por un constante espíritu de superación, y por eso quiero, desde este modesto palco, denunciar los pecados del sistema muchos de los cuales son escondidos por la manipulación que la casta política, dañina por su propia inutilidad y ausencia de poder real, y por los medios de comunicación, que salvo en contados casos, están al servicio de este nuevo poder, que por primera vez en la historia, es invisible. Si amigos, ¡invisible!, lejos quedan ya los Tiberios, Caligulas, Napoleones, Hitlers con los que las madres amedrentaban a los niños que no querían dormirse. Ahora el enemigo ha sido descabezado, y las flechas que lanzan los timoratos arqueros, que son nuestros "dirigentes" atraviesan su espectral figura sin que resulte herido siquiera.
El fin de la guerra fría, si una cosa dejo clara, aparte del hundimiento del "Bloque" fue que el único sistema económico-social triunfante era el modelo capitalista. Modelo que se mantuvo "puro" en los EEUU y que en Europa adopto nombres menos desagradables, como socialdemocracia y que no era mas que un capitalismo "retocado" con dos pinceladas de colorete que los viejos rusos dejaron en el acervo antes de desaparecer y refugiarse en el los libros de historia (que mejor lugar para vivir). Y quiero volver al encomillado de modelo puro capitalista, porque los máximos defensores del mismo, jamás lo desarrollaron tal y como lo diseñó el padre de la criatura, aquel viejo loco inglés que hablaba de la Riqueza de las Naciones. Los EEUU han aplicado miles de políticas intervencionistas, más propias de Estados dirigidos por bigotudos de uniformes caquis, que por los adalides de la Libertad. Así limitan de forma importante la importación de productos agrícolas o de automóviles por poner los ejemplos mas conocidos, en aras a proteger su producto nacional.
Y pese a los desarreglos propios de esta voraz forma de sociedad, cuyo motor es un consumismo sin limites a costa del planeta y de los "planetarios", fueron pasaron los años, y la gente creyó que por fin , las eras del hambre, las guerras y el desaliento habían concluido. El sistema pudo funcionar, porque EEUU-Europa como dos buenos clientes, eran capaces de producir y vender casi todo, alimentando al monstruo del capital pero también construyendo derechos más o menos amplios y novedosos con los que los ciudadanos dejaban atrás el Antiguo Régimen (ese de abusos y miseria), viajando felices en sus "utilitarios" recién comprados. Se instauró una paz social, en la que, remarco por su importancia, se podía vivir pensando en esa utopia, quizá solo conocida por los Psicólogos, que llaman Felicidad.
El entorno político internacional era de estabilidad, los dueños del Imperio, lanzaban dos misiles o invadían territorios en cuanto alguien pretendía pasarse de listo, y todos vivíamos en paz y armonía (salvo los punkis con su permanente y alegre arenga antiamericana que dio para grabar unos cuantos cientos de buenos discos) creyendo en la imbecil idea de un "statu quo" eterno.
Pero el problema se estaba gestando, lento, dañino y traicionero como un cáncer silente. Un parte del mundo "oculta" en la historia de estos ególatras que son los Occidentales, países cuyo devenir siguió por otros derroteros, olvidados en su atraso social ya que eran pobres pero no molestos, gestaron su "venganza". Países de Oriente encabezados por esos hormigueros humanos como son India y China ( y otros pequeños satélites) comenzaron su Revolución Industrial con una diferencia de casi 100 años respecto a los primeros que empezaron a quemar carbón en los altos hornos. En este situación, y por no extenderme en exceso, solo cabían dos opciones: Que los países pobres se desarrollaran económica y socialmente, importando no solo dinero de fuera, si no también derechos, cambiando la idea de súbdito por la de ciudadano, o lo que ha ocurrido: que propiciado por pseudo regimenes comunistas de balas alegres en cráneos tristes, dictaduras tragicómicas, sultanatos de oro y perlas, etc los ciudadanos de estos países se han convertido en esclavos modernos, si en esclavos modernos, que trabajan 15 horas al día por un cuenco de arroz y fabrican esas chorradas de juguetes con el logo de la manzana mordida que tanto gusta entre el hombre blanco. Y como el virus de la gripe aviar, parece ser que este modelo intenta ampliar fronteras, saltando a nuestro querido continente, y como si se tratara de la reencarnación del mismísimo Atila, arrasar con siglos de avances sociales, con el beneplácito de esos ilustres ciudadanos que son los grandes empresarios, banqueros y demás gente de parné que, en una inconsciencia sin limites, alimentan al monstruo, aplaudiendo e incentivando cualquier medida que suponga recortes en derechos laborales y sociales.
Al principio todo eran ventajas de comprar o producir (deslocalizar) alli: Precios irrisorios, contaminación lejos de nuestra verde Europa, y miles de marujos y marujas deambulando por bazares adquiriendo plasticos con los que atiborrar nuestros "palacetes" de 47 m2. Pero como pasa como con casi todo en la vida, las cosas se fueron de las manos, y llego eso de la globalización, que muchos solo conocen por esos hippies que salen en los telediarios recibiendo porrazos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de los distintos estados. Nadie sabe como, pero parece ser que lo que se esta globalizando es el modelo de producción post capitalista: EL ESCLAVISMO. Es la lógica consumación del modelo: compramos al mas barato, el mas barato esta fuera, le compramos todo a el, y nosotros nos quedamos sin nada. El problema es que todo es tan barato porque no es fabricado por trabajadores sino por hombres-hormiga, que se encuentran en una vergonzosa situación de explotación consentida y alimentada por los magnos occidentales. A veces es bueno bajar al plano básico del entendimiento porque las ideas son las ideas aunque le pintemos margaritas a los lados.
Las ilustres cabezas que nos dirigían se llenaban su brillante boca ortodoncica argumentando que la solución era competir en servicios y en calidad. En el caso español, los servicios mayoritarios son los bares, chiringuitos de playas y hotelitos rurales, y la calidad es cosa de gente rica y refinada (aquí comemos salchichas, compramos en el DIA, y conducimos SEAT, filial “low cost” alemana para el mundo latino). Es decir somos incapaces de competir porque NO SOMOS competitivos, porque no tenemos un tejido industrial avanzado, porque tenemos una mentalidad de funcionarios-todos por la gracia de Dios (eso si había que quemarlos a todos en la hoguera), tenemos un sistema educativo atrasado, con pocos recursos pero también quizás con malos profesores. Porque al igual que muchos otros profesionales, los profesores son los intocables. ¿Quien evalúa el desempeño de las funciones académicas? ¿Por qué no se investigan casos de grupos de alumnos con alto fracaso escolar?. Quizá el español sea burro por naturaleza, pero yo me resisto a pensarlo. Se que la falta de medios es un factor muy importante, pero en mi experiencia de mas de 20 años de estudios, profesores con habilidades didácticas y conocimientos he conocido a muy pocos. Se que esto no es nada popular y alguno le dolerá, por la injusticia de toda generalización, pero ¿por qué la carrera de magisterio es una de los estudios con menores exigencias, y en donde "derivan" muchos malos estudiantes que no son capaces de completar otros estudios? ¿Quienes son los futuros profesores? Luego podremos entrar en si trabajan mucho o trabajan poco, pero por favor que alguien responda esta cuestión.
A parte de esto, los medios de comunicación difunden impunemente basura, contagiando a la sociedad del relativismo, de la no ética, de la anticultura, de soy un analfabeto y me siento orgulloso, de personajes grotescos, que son los ídolos de nuestra juventud, futbolistas y cantantes ligeros. Todo ello es el caldo de cultivo del atraso. Y en conclusión es un ataque a la sociedad en su conjunto, porque el borreguismo generalizado en un mal para el borrego y para los que le rodean.
La burbuja inmobiliaria fue quizá el sonido ensordecedor de una traca al final de la fiesta. La culminación de un sistema que en el mundo actual hace aguas, por el ataque de terceros países pero también por nuestra propia pasividad e indolencia. Europa esta dormida en una burocracia de reuniones y contactos improductivos. Sólo se salvan de la quema los países que se han tomado en serio el progreso social y que han tenido la suerte de contar con una población que, mayoritariamente, estima que solo el esfuerzo y el saber podrán traer progreso social.
Cuando algún dirigente hablará claro y dirá que en la sociedad actual lo que hace falta son ingenieros, médicos, investigadores, físicos, astrónomos, matemáticos, traductores, juristas... que construyan el mañana del pueblo y que sean el motor del avance y del progreso, pero también harán falta buenos profesionales, que conozcan su oficio, es decir carpinteros y ebanistas y no montadores de muebles del IKEA, mecánicos y no cambia piezas, electricistas, fontaneros, instaladores diversos, albañiles y no chapuzas, cocineros y no calienta sándwiches, etc. Es ahí donde empieza el futuro y en donde el paro podrá reducirse. Porque la dura realidad es que muchos de nuestros profesionales, estudiantes, y demás sector activo es incapaz de competir con soltura en este mundo tan tecnificado y exigente. Muchos llegan al los Servicios de Empleo, enojados, hablando mal de tal o cual político, y cuando le preguntas que cual es su oficio, compruebas que no tienen ninguno, estando avocados a los trabajos no cualificados, aquellos normalmente peor pagados y que nadie quiere hacer. Este mensaje ha de calar en la gente joven, hay que formarse, con ilusión y esfuerzo en una actividad, la que sea. Es cierto que existen miles de personas cualificadas o en teoría cualificadas que no tienen trabajo. Pero la cualificación debe ser real, homologable a cualquier país moderno, no llenar el curriculum con miles de cursos a distancia, que todos sabemos para lo que sirven. Seamos serios porque si no volveremos a lo de siempre, al juego de los políticos, a las medias verdades , a ocultar la realidad, a la compra de votos y al atraso.
El mundo actual ha cambiado, está en pleno proceso de restructuración, la globalización va a marcar un nuevo modelo social que todavía nadie es capaz de anticipar y cuyas consecuencias pueden ser funestas si seguimos haciendo lo mismo, quejarnos y mirar para otro lado. Se que es fácil hablar pero la crisis no debe ser excusa para quedarse en la silla viendo el Sálvame, en los momentos difíciles es cuando una persona debe dar lo máximo. Así ha sido durante millones de generaciones y habrá de serlo por el propio futuro de la especie. Mi confianza la veo en esos miles de jóvenes que con su esfuerzo están intentando que todo cambie a mejor. Destacar por ejemplo los muchos científicos españoles, gente joven en su mayoría que se encuentran en el "proyecto CERN" (Ginebra) contribuyendo a lo que será el mayor ensayo científico en la historia de la humanidad. Es en cosas como estas, es donde veo luz al final de este túnel.
El futuro es vuestro.
Honor para los Valientes
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El fin de la guerra fría, si una cosa dejo clara, aparte del hundimiento del "Bloque" fue que el único sistema económico-social triunfante era el modelo capitalista. Modelo que se mantuvo "puro" en los EEUU y que en Europa adopto nombres menos desagradables, como socialdemocracia y que no era mas que un capitalismo "retocado" con dos pinceladas de colorete que los viejos rusos dejaron en el acervo antes de desaparecer y refugiarse en el los libros de historia (que mejor lugar para vivir). Y quiero volver al encomillado de modelo puro capitalista, porque los máximos defensores del mismo, jamás lo desarrollaron tal y como lo diseñó el padre de la criatura, aquel viejo loco inglés que hablaba de la Riqueza de las Naciones. Los EEUU han aplicado miles de políticas intervencionistas, más propias de Estados dirigidos por bigotudos de uniformes caquis, que por los adalides de la Libertad. Así limitan de forma importante la importación de productos agrícolas o de automóviles por poner los ejemplos mas conocidos, en aras a proteger su producto nacional.
Y pese a los desarreglos propios de esta voraz forma de sociedad, cuyo motor es un consumismo sin limites a costa del planeta y de los "planetarios", fueron pasaron los años, y la gente creyó que por fin , las eras del hambre, las guerras y el desaliento habían concluido. El sistema pudo funcionar, porque EEUU-Europa como dos buenos clientes, eran capaces de producir y vender casi todo, alimentando al monstruo del capital pero también construyendo derechos más o menos amplios y novedosos con los que los ciudadanos dejaban atrás el Antiguo Régimen (ese de abusos y miseria), viajando felices en sus "utilitarios" recién comprados. Se instauró una paz social, en la que, remarco por su importancia, se podía vivir pensando en esa utopia, quizá solo conocida por los Psicólogos, que llaman Felicidad.
El entorno político internacional era de estabilidad, los dueños del Imperio, lanzaban dos misiles o invadían territorios en cuanto alguien pretendía pasarse de listo, y todos vivíamos en paz y armonía (salvo los punkis con su permanente y alegre arenga antiamericana que dio para grabar unos cuantos cientos de buenos discos) creyendo en la imbecil idea de un "statu quo" eterno.
Pero el problema se estaba gestando, lento, dañino y traicionero como un cáncer silente. Un parte del mundo "oculta" en la historia de estos ególatras que son los Occidentales, países cuyo devenir siguió por otros derroteros, olvidados en su atraso social ya que eran pobres pero no molestos, gestaron su "venganza". Países de Oriente encabezados por esos hormigueros humanos como son India y China ( y otros pequeños satélites) comenzaron su Revolución Industrial con una diferencia de casi 100 años respecto a los primeros que empezaron a quemar carbón en los altos hornos. En este situación, y por no extenderme en exceso, solo cabían dos opciones: Que los países pobres se desarrollaran económica y socialmente, importando no solo dinero de fuera, si no también derechos, cambiando la idea de súbdito por la de ciudadano, o lo que ha ocurrido: que propiciado por pseudo regimenes comunistas de balas alegres en cráneos tristes, dictaduras tragicómicas, sultanatos de oro y perlas, etc los ciudadanos de estos países se han convertido en esclavos modernos, si en esclavos modernos, que trabajan 15 horas al día por un cuenco de arroz y fabrican esas chorradas de juguetes con el logo de la manzana mordida que tanto gusta entre el hombre blanco. Y como el virus de la gripe aviar, parece ser que este modelo intenta ampliar fronteras, saltando a nuestro querido continente, y como si se tratara de la reencarnación del mismísimo Atila, arrasar con siglos de avances sociales, con el beneplácito de esos ilustres ciudadanos que son los grandes empresarios, banqueros y demás gente de parné que, en una inconsciencia sin limites, alimentan al monstruo, aplaudiendo e incentivando cualquier medida que suponga recortes en derechos laborales y sociales.
Al principio todo eran ventajas de comprar o producir (deslocalizar) alli: Precios irrisorios, contaminación lejos de nuestra verde Europa, y miles de marujos y marujas deambulando por bazares adquiriendo plasticos con los que atiborrar nuestros "palacetes" de 47 m2. Pero como pasa como con casi todo en la vida, las cosas se fueron de las manos, y llego eso de la globalización, que muchos solo conocen por esos hippies que salen en los telediarios recibiendo porrazos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de los distintos estados. Nadie sabe como, pero parece ser que lo que se esta globalizando es el modelo de producción post capitalista: EL ESCLAVISMO. Es la lógica consumación del modelo: compramos al mas barato, el mas barato esta fuera, le compramos todo a el, y nosotros nos quedamos sin nada. El problema es que todo es tan barato porque no es fabricado por trabajadores sino por hombres-hormiga, que se encuentran en una vergonzosa situación de explotación consentida y alimentada por los magnos occidentales. A veces es bueno bajar al plano básico del entendimiento porque las ideas son las ideas aunque le pintemos margaritas a los lados.
Las ilustres cabezas que nos dirigían se llenaban su brillante boca ortodoncica argumentando que la solución era competir en servicios y en calidad. En el caso español, los servicios mayoritarios son los bares, chiringuitos de playas y hotelitos rurales, y la calidad es cosa de gente rica y refinada (aquí comemos salchichas, compramos en el DIA, y conducimos SEAT, filial “low cost” alemana para el mundo latino). Es decir somos incapaces de competir porque NO SOMOS competitivos, porque no tenemos un tejido industrial avanzado, porque tenemos una mentalidad de funcionarios-todos por la gracia de Dios (eso si había que quemarlos a todos en la hoguera), tenemos un sistema educativo atrasado, con pocos recursos pero también quizás con malos profesores. Porque al igual que muchos otros profesionales, los profesores son los intocables. ¿Quien evalúa el desempeño de las funciones académicas? ¿Por qué no se investigan casos de grupos de alumnos con alto fracaso escolar?. Quizá el español sea burro por naturaleza, pero yo me resisto a pensarlo. Se que la falta de medios es un factor muy importante, pero en mi experiencia de mas de 20 años de estudios, profesores con habilidades didácticas y conocimientos he conocido a muy pocos. Se que esto no es nada popular y alguno le dolerá, por la injusticia de toda generalización, pero ¿por qué la carrera de magisterio es una de los estudios con menores exigencias, y en donde "derivan" muchos malos estudiantes que no son capaces de completar otros estudios? ¿Quienes son los futuros profesores? Luego podremos entrar en si trabajan mucho o trabajan poco, pero por favor que alguien responda esta cuestión.
A parte de esto, los medios de comunicación difunden impunemente basura, contagiando a la sociedad del relativismo, de la no ética, de la anticultura, de soy un analfabeto y me siento orgulloso, de personajes grotescos, que son los ídolos de nuestra juventud, futbolistas y cantantes ligeros. Todo ello es el caldo de cultivo del atraso. Y en conclusión es un ataque a la sociedad en su conjunto, porque el borreguismo generalizado en un mal para el borrego y para los que le rodean.
La burbuja inmobiliaria fue quizá el sonido ensordecedor de una traca al final de la fiesta. La culminación de un sistema que en el mundo actual hace aguas, por el ataque de terceros países pero también por nuestra propia pasividad e indolencia. Europa esta dormida en una burocracia de reuniones y contactos improductivos. Sólo se salvan de la quema los países que se han tomado en serio el progreso social y que han tenido la suerte de contar con una población que, mayoritariamente, estima que solo el esfuerzo y el saber podrán traer progreso social.
Cuando algún dirigente hablará claro y dirá que en la sociedad actual lo que hace falta son ingenieros, médicos, investigadores, físicos, astrónomos, matemáticos, traductores, juristas... que construyan el mañana del pueblo y que sean el motor del avance y del progreso, pero también harán falta buenos profesionales, que conozcan su oficio, es decir carpinteros y ebanistas y no montadores de muebles del IKEA, mecánicos y no cambia piezas, electricistas, fontaneros, instaladores diversos, albañiles y no chapuzas, cocineros y no calienta sándwiches, etc. Es ahí donde empieza el futuro y en donde el paro podrá reducirse. Porque la dura realidad es que muchos de nuestros profesionales, estudiantes, y demás sector activo es incapaz de competir con soltura en este mundo tan tecnificado y exigente. Muchos llegan al los Servicios de Empleo, enojados, hablando mal de tal o cual político, y cuando le preguntas que cual es su oficio, compruebas que no tienen ninguno, estando avocados a los trabajos no cualificados, aquellos normalmente peor pagados y que nadie quiere hacer. Este mensaje ha de calar en la gente joven, hay que formarse, con ilusión y esfuerzo en una actividad, la que sea. Es cierto que existen miles de personas cualificadas o en teoría cualificadas que no tienen trabajo. Pero la cualificación debe ser real, homologable a cualquier país moderno, no llenar el curriculum con miles de cursos a distancia, que todos sabemos para lo que sirven. Seamos serios porque si no volveremos a lo de siempre, al juego de los políticos, a las medias verdades , a ocultar la realidad, a la compra de votos y al atraso.
El mundo actual ha cambiado, está en pleno proceso de restructuración, la globalización va a marcar un nuevo modelo social que todavía nadie es capaz de anticipar y cuyas consecuencias pueden ser funestas si seguimos haciendo lo mismo, quejarnos y mirar para otro lado. Se que es fácil hablar pero la crisis no debe ser excusa para quedarse en la silla viendo el Sálvame, en los momentos difíciles es cuando una persona debe dar lo máximo. Así ha sido durante millones de generaciones y habrá de serlo por el propio futuro de la especie. Mi confianza la veo en esos miles de jóvenes que con su esfuerzo están intentando que todo cambie a mejor. Destacar por ejemplo los muchos científicos españoles, gente joven en su mayoría que se encuentran en el "proyecto CERN" (Ginebra) contribuyendo a lo que será el mayor ensayo científico en la historia de la humanidad. Es en cosas como estas, es donde veo luz al final de este túnel.
El futuro es vuestro.
Honor para los Valientes
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lunes 26 de septiembre de 2011
Omega
De nuevo en la cima de esta montaña que el tiempo y las inclemencias no han conseguido erosionar, quiero de nuevo sentirte cerca de mí. No es fácil escribir sentimientos, muchos otros lo intentaron con mayor o menor éxito en tiempos pretéritos, grandes poetas, de plumas sutiles y lírica exquisita y otros tantos lo intentaran en un futuro movidos por el palpitar de sus corazones ardientes.
El anhelo de tu amor es algo que transciende las reglas elementales de la lógica. La razón y el corazón se bifurcan tomando veredas distintas y enfrentadas, invadiendo uno el terreno del otro, y arrasando con fuego su terreno delimitado. En esta noche cálida, antesala de un otoño que ya se deja sentir en el aroma del viento, te siento tan lejos, que necesito escribir unas torpes líneas para ahogar de alguna forma el pesar de tu ausencia, la incomprensión de tu amor generoso pero intransigente, como el niño que ama a su madre pero la desobedece movido por ocultos resortes de la torpe naturaleza humana.
Me da igual que no me entiendas o que yo no te entienda a ti, se que la comprensión de los humanos es un pequeño candil en un océano neblinoso, capaz solo de alumbrar unos pocos metros al frente de la proa de esta barquita vacilante. En estos instantes, en el silencio cómplice de la noche extremeña, te veo dibujada en mi mente, y no quiero preguntarme el por qué de todo, solo quiero sentir ese calor, esas suaves manos rozando de nuevo mi piel, una piel fría, acostumbrada a la soledad de un cuarto vacío, de colchón viejo y sábanas arrugadas. Tu mirada, si, de esos ojos tristes, que en toda su claridad estaban condenados quizá a contemplar oscuridad y sombras mentirosas, me contempla ahora, como antes lo hicieron muchas veces. Hoy ya no derraman lágrimas, hasta los manantiales mas generosos acaban secándose si el sol inclemente y la ausencia de lluvia así lo provocan.
No me preguntes, no quiero que te esfuerces en darme argumentos de tu vida. Eso lo dejamos ya por imposible, sólo Dios en su infinita sabiduría es capaz de entenderte. Ahora sólo quiero tu calor, el calor de ese braserito, un calor que me mantenga vivo, no podemos vivir siempre en nuestra mansión de hielo.
La fortaleza del guerrero se esfuma cuando este retira la armadura de su cuerpo al llegar a su hogar. Desnudo de metales, deja que las manos de ella, atraviesen sus sentidos, como quizá alguna flecha atravesará su corazón en el campo de batalla. El calor se vuelve familiar, un sentimiento de paz hace descansar un corazón atormentado. No quiero excesos hoy, no quiero consumirme rápido...Quiero detener el tiempo, quiero dejar que la gota vaya llenando poco a poco esta copa nuestra. Traspasar el umbral que a mi tanto me gusta, de una razón intrusiva, que domina nuestra existencia en la carne pero que se ve desbordada para dominar el espíritu...Ojala fuéramos sólo esencia.
Nuestra alma muestra a veces su hastío y trata de abandonar un cuerpo esclavizador, que intenta limitar la fuerza de lo que no se ve, de lo que no se toca...A medida que pasa el tiempo, voy perdiendo peso y ganando volumen en el otro universo. Y en tu presencia eso es más fácil lograrlo. Y en la nada, o en el todo, que más da eso ahora, nos conectamos, nos entendemos, nos sublimamos, en ausencia de ruidos o imágenes desagradables. Aquí todo es distinto, no me persiguen los fantasmas que habitan en esas profundidades a las que a veces caemos, ni me incordian ni me violentan fantoches de caras abotargadas. Sólo delicadeza, bendita delicadeza, en un mundo acostumbrado a pisotear como ovejas sin control, esas pequeñas flores de invierno. Siento en nosotros ese estado de vulnerabilidad, como una pompa que flota en el aire y que en cualquier momento dejará de existir. Existir o no es una cuestión intrascendente, ahora estas aquí, y por eso, esta noche sentiré que todo mereció la pena. Mañana el martilleo del despertador anunciará el devenir de un nuevo día, de un nuevo sol, que infatigable e impasible ante las pequeñeces humanas despuntará radiante al Alba.
Nexo11-Épico Worldwide. Todos los derechos reservados.
El anhelo de tu amor es algo que transciende las reglas elementales de la lógica. La razón y el corazón se bifurcan tomando veredas distintas y enfrentadas, invadiendo uno el terreno del otro, y arrasando con fuego su terreno delimitado. En esta noche cálida, antesala de un otoño que ya se deja sentir en el aroma del viento, te siento tan lejos, que necesito escribir unas torpes líneas para ahogar de alguna forma el pesar de tu ausencia, la incomprensión de tu amor generoso pero intransigente, como el niño que ama a su madre pero la desobedece movido por ocultos resortes de la torpe naturaleza humana.
Me da igual que no me entiendas o que yo no te entienda a ti, se que la comprensión de los humanos es un pequeño candil en un océano neblinoso, capaz solo de alumbrar unos pocos metros al frente de la proa de esta barquita vacilante. En estos instantes, en el silencio cómplice de la noche extremeña, te veo dibujada en mi mente, y no quiero preguntarme el por qué de todo, solo quiero sentir ese calor, esas suaves manos rozando de nuevo mi piel, una piel fría, acostumbrada a la soledad de un cuarto vacío, de colchón viejo y sábanas arrugadas. Tu mirada, si, de esos ojos tristes, que en toda su claridad estaban condenados quizá a contemplar oscuridad y sombras mentirosas, me contempla ahora, como antes lo hicieron muchas veces. Hoy ya no derraman lágrimas, hasta los manantiales mas generosos acaban secándose si el sol inclemente y la ausencia de lluvia así lo provocan.
No me preguntes, no quiero que te esfuerces en darme argumentos de tu vida. Eso lo dejamos ya por imposible, sólo Dios en su infinita sabiduría es capaz de entenderte. Ahora sólo quiero tu calor, el calor de ese braserito, un calor que me mantenga vivo, no podemos vivir siempre en nuestra mansión de hielo.
La fortaleza del guerrero se esfuma cuando este retira la armadura de su cuerpo al llegar a su hogar. Desnudo de metales, deja que las manos de ella, atraviesen sus sentidos, como quizá alguna flecha atravesará su corazón en el campo de batalla. El calor se vuelve familiar, un sentimiento de paz hace descansar un corazón atormentado. No quiero excesos hoy, no quiero consumirme rápido...Quiero detener el tiempo, quiero dejar que la gota vaya llenando poco a poco esta copa nuestra. Traspasar el umbral que a mi tanto me gusta, de una razón intrusiva, que domina nuestra existencia en la carne pero que se ve desbordada para dominar el espíritu...Ojala fuéramos sólo esencia.
Nuestra alma muestra a veces su hastío y trata de abandonar un cuerpo esclavizador, que intenta limitar la fuerza de lo que no se ve, de lo que no se toca...A medida que pasa el tiempo, voy perdiendo peso y ganando volumen en el otro universo. Y en tu presencia eso es más fácil lograrlo. Y en la nada, o en el todo, que más da eso ahora, nos conectamos, nos entendemos, nos sublimamos, en ausencia de ruidos o imágenes desagradables. Aquí todo es distinto, no me persiguen los fantasmas que habitan en esas profundidades a las que a veces caemos, ni me incordian ni me violentan fantoches de caras abotargadas. Sólo delicadeza, bendita delicadeza, en un mundo acostumbrado a pisotear como ovejas sin control, esas pequeñas flores de invierno. Siento en nosotros ese estado de vulnerabilidad, como una pompa que flota en el aire y que en cualquier momento dejará de existir. Existir o no es una cuestión intrascendente, ahora estas aquí, y por eso, esta noche sentiré que todo mereció la pena. Mañana el martilleo del despertador anunciará el devenir de un nuevo día, de un nuevo sol, que infatigable e impasible ante las pequeñeces humanas despuntará radiante al Alba.
Nexo11-Épico Worldwide. Todos los derechos reservados.
miércoles 20 de julio de 2011
Tiempos de guerra
¡Saludos compatriotas!
De nuevo desde el balcón de este glorioso palacio, tengo la suerte de poder dirigirme a vosotros, hombres y mujeres de corazón noble y razón recta.
Mis días al frente de vuestros destinos están llegando a su fin, y si bien ruego al Altísimo me permita seguir a vuestro lado el máximo tiempo posible, sé que esto no durará para siempre y es por ello que quiero implantar en vuestros corazones la semilla que guiará el despertar del nuevo hombre, en un nuevo modelo social que abandone este tiempo caduco en el que nos encontramos.
¿A donde hemos llegado? ¿A donde nos han conducido estas políticas que los adalides de la libertad defienden como la solución a todos los problemas actuales? La respuesta ya os la adelanto, camaradas: A la miseria moral, a la involución, al conformismo, al materialismo mas exacerbado, un materialismo que no se utiliza en beneficio de nuestra querida ciencia sino que trata de llenar nuestro precario tiempo y entretenernos al igual que lo hace la rueda de la jaula de un ratón.
¿Qué está pasando en nuestra querida Europa? No debemos olvidar nunca de dónde venimos, nuestros gloriosos orígenes, que si bien se forjaron en siglos de luchas intestinas que llenaron esta bendita tierra, que ahora pisamos, de mártires, nos condujo a un esplendor no conocido en ninguna otra parte del orbe. Somos los poseedores de una cultura, pero una Cultura con mayúscula que tienes sus orígenes en miles de pueblos que han conformado este continente, y que como capas de sedimentos, ha conformado una dura roca que ha de perdurar por los siglos de los siglos.
No debéis permitir que traten de inculcarnos que todas las culturas tienen el mismo valor, lo cual es una falacia de dimensiones mastodónticas. Al igual que en otros términos, unas culturas son superiores a otras y debemos velar porque las mismas prevalezcan y no se malogren, orgullosos de lo conseguido y tratando de que la misma se amplíe con aportaciones de mujeres y hombres de nuestro tiempo.
No obstante nuestros líderes actuales tratarán en una mezcla de incompetencia, estulticia, y debilidad de hacernos creer que es lo mismo un pastor senegalés tocando un tambor que una sinfonía de Wagner o que unos viejos cuentos chinos están al mismo nivel que todo el desarrollo de la actual física cuántica.
Otro punto que hace sangrar día a día a nuestra sociedad y pervierte a nuestros hijos es el igualitarismo aborregante que los falsos defensores de la democracia pretenden hacernos ver. Todos los hombres son distintos desde la cuna. Son distintos en actitudes, en entusiasmo, en sensibilidad, en esfuerzo etc. Y como tal deben ser tratados. Estamos de acuerdo en que se garanticen unos derechos comunes a todos, pero de ahí en adelante serán tratados en base a lo que se merezcan como es propio del orden de las cosas. Es la base de nuestro progreso como sociedad, como especie, es nuestro futuro.
El igualitarismo imperante hace, verbigracia, que un indolente quiera alcanzar los privilegios sociales y económicos de un inminente científico que lleva toda la vida dedicada al avance científico, y esto no lo vamos a consentir y os pido, oh! camaradas que no lo consintáis tampoco vosotros.
Superada ya la cuestión racial, que tanto daño ha provocado, quiero aclarar que ahora no vamos a centrarnos en las personas por razón de su raza, credo u otras cuestiones de índole personal, pero que si lo haremos con su actitud. No estamos contra ninguna raza pero si contra actitudes personales que consideramos que no conducen más que al sangrado social y a la involución.
Vosotros, los jóvenes, debéis tener entusiasmo por formarnos, debéis pensar que sois unos privilegiados por vivir en esta parte del planeta, que tenéis unas responsabilidades como europeos, que debéis formaros, que estudiar, pero no pensando en un papel que acredite vuestra formación o en estudiar una carrera que sea fácil, si no en cosas útiles a la sociedad y por ende a vosotros mismos y que redundará en un beneficio social y personal. Porque en verdad os puedo asegurar, que el éxito personal y el social van de la mano. Acoger las ciencias en vuestro seno y recordar que en este mundo, lleno de misterios que sólo el Altísimo conoce, la ciencia es nuestra herramienta más útil para progresar y alejarnos cada vez más, de los pesares de esta vida terrena, ser cada vez menos animales y más espíritu.
Y todo esto debemos lograrlo pese al capitalismo desbocado que nos está empobreciendo cada vez más. Nuestros políticos, nuestros banqueros en un afán desmesurado de riqueza son capaces de vender a su madre y nos les tiembla el pulso en coger el dinero venga de donde venga, igual les da que de sucios regímenes esclavistas asiáticos o de petro-estados dirigidos por beduinos en Ferraris. Las potencias emergentes nos están arruinando a base de acaparar la casi totalidad de la industria y parte de la agricultura. A base de copiar, de fabricar a bajo coste esta inundando nuestros mercados de productos de ínfima calidad a costa de cerrar millones de industrias patrias en donde se seguían unos estándares de calidad y de tradición.
Muchos estudiosos de esta pseudo-ciencia que es la economía, se llenaban la boca diciendo que este proceso de deslocalización es normal y lo que teníamos que hacer es competir en el sector servicios y en alta tecnología. Como hemos visto esto no ha sido suficiente para que Europa pueda absorber toda la demanda de empleo que tiene.
No obstante, nuestros líderes lejos de abordar este problema continúan agrandando el poder asiático, que ya introduce directamente sus garras en nuestra economía con la compra de deuda pública a través de su sucio dinero de régimen esclavista. Nos tienen cogidos y bien cogidos por nuestras partes. Cuando queramos reaccionar ya será tarde.
Mientras las teles continúan atontando y aborregando a las sociedades, internet se ha convertido en una herramienta que con la apariencia de un sistema positivo, educativo, y hasta revolucionario, muy de moda, está creando una sociedad sin criterio propio, con déficit de atención, con nula capacidad de juicio, fácilmente manipulable por redes sociales y wikipedias varias cuyos instigadores son aun menos visibles que en los mass medias y que imponen Su Verdad sin que nos demos cuenta. Nuestros hijos en vez de formarse en un juicio sano a base de lecturas, siguen los criterios que marca el Gran Hermano internetero. Mientras pudren su cerebro a base de descargas de bodriopeliculas yankees, pornografía barata, videojuegos y libertinaje a través de redes de venta de carne humana, en donde niñas de 14 años ofrecen su cuerpo a maduritos interesantes.
Es por ello, que no podemos quedarnos aquí sentados. Os pido un cambio de actitud, que os reveléis, pero desde la razón, no quiero quejas baldías, no me vale las quejas de aquel que sin ningún esfuerzo pretende que alguien le solucione los problemas, ya sea el estado o la sociedad o al inconsciente que con un sueldo bajo sucumbió a delirios de grandeza que no tenía y se embarcó en hipotecas millonarias pretendiendo que ahora la sociedad carguemos con parte de su inconsciencia.
Sólo el estudio nos hará libres y poderosos, nos acercará a Dios, nos liberara del vil dinero, de los caprichos más pueriles y nos hará afrontar la vida de otra forma.
Sacrificio, esfuerzo y entrega, son palabras que deberán volver a estar de moda o sucumbiremos en los abismos más profundos sin que nadie pueda hacer nada para remediarlo. El hedonismo tiene sus días contados para mis amados camaradas.
Ahora id y trasmitir vuestro saber. El sonido de nuestros pasos al unísono sobre la firme tierra alegrará nuestros corazones, nuestra bandera impondrá respeto allá donde ondee y nuestra mente alcanzará lugares vedados para otros. Recordad siempre de donde venís y a donde vamos. Nuestra estirpe continuará por los siglos de los siglos.
Larga vida al Saber
Larga vida a Europa Unida
Larga vida a la Carrera Espacial
¡Mi corazón es vuestro!
De nuevo desde el balcón de este glorioso palacio, tengo la suerte de poder dirigirme a vosotros, hombres y mujeres de corazón noble y razón recta.
Mis días al frente de vuestros destinos están llegando a su fin, y si bien ruego al Altísimo me permita seguir a vuestro lado el máximo tiempo posible, sé que esto no durará para siempre y es por ello que quiero implantar en vuestros corazones la semilla que guiará el despertar del nuevo hombre, en un nuevo modelo social que abandone este tiempo caduco en el que nos encontramos.
¿A donde hemos llegado? ¿A donde nos han conducido estas políticas que los adalides de la libertad defienden como la solución a todos los problemas actuales? La respuesta ya os la adelanto, camaradas: A la miseria moral, a la involución, al conformismo, al materialismo mas exacerbado, un materialismo que no se utiliza en beneficio de nuestra querida ciencia sino que trata de llenar nuestro precario tiempo y entretenernos al igual que lo hace la rueda de la jaula de un ratón.
¿Qué está pasando en nuestra querida Europa? No debemos olvidar nunca de dónde venimos, nuestros gloriosos orígenes, que si bien se forjaron en siglos de luchas intestinas que llenaron esta bendita tierra, que ahora pisamos, de mártires, nos condujo a un esplendor no conocido en ninguna otra parte del orbe. Somos los poseedores de una cultura, pero una Cultura con mayúscula que tienes sus orígenes en miles de pueblos que han conformado este continente, y que como capas de sedimentos, ha conformado una dura roca que ha de perdurar por los siglos de los siglos.
No debéis permitir que traten de inculcarnos que todas las culturas tienen el mismo valor, lo cual es una falacia de dimensiones mastodónticas. Al igual que en otros términos, unas culturas son superiores a otras y debemos velar porque las mismas prevalezcan y no se malogren, orgullosos de lo conseguido y tratando de que la misma se amplíe con aportaciones de mujeres y hombres de nuestro tiempo.
No obstante nuestros líderes actuales tratarán en una mezcla de incompetencia, estulticia, y debilidad de hacernos creer que es lo mismo un pastor senegalés tocando un tambor que una sinfonía de Wagner o que unos viejos cuentos chinos están al mismo nivel que todo el desarrollo de la actual física cuántica.
Otro punto que hace sangrar día a día a nuestra sociedad y pervierte a nuestros hijos es el igualitarismo aborregante que los falsos defensores de la democracia pretenden hacernos ver. Todos los hombres son distintos desde la cuna. Son distintos en actitudes, en entusiasmo, en sensibilidad, en esfuerzo etc. Y como tal deben ser tratados. Estamos de acuerdo en que se garanticen unos derechos comunes a todos, pero de ahí en adelante serán tratados en base a lo que se merezcan como es propio del orden de las cosas. Es la base de nuestro progreso como sociedad, como especie, es nuestro futuro.
El igualitarismo imperante hace, verbigracia, que un indolente quiera alcanzar los privilegios sociales y económicos de un inminente científico que lleva toda la vida dedicada al avance científico, y esto no lo vamos a consentir y os pido, oh! camaradas que no lo consintáis tampoco vosotros.
Superada ya la cuestión racial, que tanto daño ha provocado, quiero aclarar que ahora no vamos a centrarnos en las personas por razón de su raza, credo u otras cuestiones de índole personal, pero que si lo haremos con su actitud. No estamos contra ninguna raza pero si contra actitudes personales que consideramos que no conducen más que al sangrado social y a la involución.
Vosotros, los jóvenes, debéis tener entusiasmo por formarnos, debéis pensar que sois unos privilegiados por vivir en esta parte del planeta, que tenéis unas responsabilidades como europeos, que debéis formaros, que estudiar, pero no pensando en un papel que acredite vuestra formación o en estudiar una carrera que sea fácil, si no en cosas útiles a la sociedad y por ende a vosotros mismos y que redundará en un beneficio social y personal. Porque en verdad os puedo asegurar, que el éxito personal y el social van de la mano. Acoger las ciencias en vuestro seno y recordar que en este mundo, lleno de misterios que sólo el Altísimo conoce, la ciencia es nuestra herramienta más útil para progresar y alejarnos cada vez más, de los pesares de esta vida terrena, ser cada vez menos animales y más espíritu.
Y todo esto debemos lograrlo pese al capitalismo desbocado que nos está empobreciendo cada vez más. Nuestros políticos, nuestros banqueros en un afán desmesurado de riqueza son capaces de vender a su madre y nos les tiembla el pulso en coger el dinero venga de donde venga, igual les da que de sucios regímenes esclavistas asiáticos o de petro-estados dirigidos por beduinos en Ferraris. Las potencias emergentes nos están arruinando a base de acaparar la casi totalidad de la industria y parte de la agricultura. A base de copiar, de fabricar a bajo coste esta inundando nuestros mercados de productos de ínfima calidad a costa de cerrar millones de industrias patrias en donde se seguían unos estándares de calidad y de tradición.
Muchos estudiosos de esta pseudo-ciencia que es la economía, se llenaban la boca diciendo que este proceso de deslocalización es normal y lo que teníamos que hacer es competir en el sector servicios y en alta tecnología. Como hemos visto esto no ha sido suficiente para que Europa pueda absorber toda la demanda de empleo que tiene.
No obstante, nuestros líderes lejos de abordar este problema continúan agrandando el poder asiático, que ya introduce directamente sus garras en nuestra economía con la compra de deuda pública a través de su sucio dinero de régimen esclavista. Nos tienen cogidos y bien cogidos por nuestras partes. Cuando queramos reaccionar ya será tarde.
Mientras las teles continúan atontando y aborregando a las sociedades, internet se ha convertido en una herramienta que con la apariencia de un sistema positivo, educativo, y hasta revolucionario, muy de moda, está creando una sociedad sin criterio propio, con déficit de atención, con nula capacidad de juicio, fácilmente manipulable por redes sociales y wikipedias varias cuyos instigadores son aun menos visibles que en los mass medias y que imponen Su Verdad sin que nos demos cuenta. Nuestros hijos en vez de formarse en un juicio sano a base de lecturas, siguen los criterios que marca el Gran Hermano internetero. Mientras pudren su cerebro a base de descargas de bodriopeliculas yankees, pornografía barata, videojuegos y libertinaje a través de redes de venta de carne humana, en donde niñas de 14 años ofrecen su cuerpo a maduritos interesantes.
Es por ello, que no podemos quedarnos aquí sentados. Os pido un cambio de actitud, que os reveléis, pero desde la razón, no quiero quejas baldías, no me vale las quejas de aquel que sin ningún esfuerzo pretende que alguien le solucione los problemas, ya sea el estado o la sociedad o al inconsciente que con un sueldo bajo sucumbió a delirios de grandeza que no tenía y se embarcó en hipotecas millonarias pretendiendo que ahora la sociedad carguemos con parte de su inconsciencia.
Sólo el estudio nos hará libres y poderosos, nos acercará a Dios, nos liberara del vil dinero, de los caprichos más pueriles y nos hará afrontar la vida de otra forma.
Sacrificio, esfuerzo y entrega, son palabras que deberán volver a estar de moda o sucumbiremos en los abismos más profundos sin que nadie pueda hacer nada para remediarlo. El hedonismo tiene sus días contados para mis amados camaradas.
Ahora id y trasmitir vuestro saber. El sonido de nuestros pasos al unísono sobre la firme tierra alegrará nuestros corazones, nuestra bandera impondrá respeto allá donde ondee y nuestra mente alcanzará lugares vedados para otros. Recordad siempre de donde venís y a donde vamos. Nuestra estirpe continuará por los siglos de los siglos.
Larga vida al Saber
Larga vida a Europa Unida
Larga vida a la Carrera Espacial
¡Mi corazón es vuestro!
viernes 3 de junio de 2011
Espantapájaros
Regreso a casa cansado y con hambre. Esta vez viajo en la parte de atrás de un coche lo que me permite disfrutar del paisaje y distraerme plácidamente. Vastas llanuras de vegas regadas con agua del Guadiana y afluentes como el Zújar, se extienden en el horizonte. El día luminoso presenta un bello contraste de colores en donde el verde, gracias al milagro del agua, predomina con exuberancia. Milagro humano, llevar el agua donde antes solo polvo y sol existía. Potentes y modernas máquinas agrícolas guiadas por GPS se afanan en arrancar a la tierra sus valiosos frutos. Entre tanto despliegue tecnológico, me sorprende ver clavado en la tierra a un rudimentario espantapájaros.
Testigo solitario, vigía de la nada, estandarte de otros tiempos, resistes impertérrito a las inclemencias del tiempo, tratando inútilmente de espantar a unas aves en las que no infundes ya ningún temor. Pobre espantapájaros, clavado en el suelo cuan encina centenaria, ¿como pretenden que hagas bien tu trabajo si no puedes moverte? ¿Cómo vas a hacer frente a los seres más libres que existen, las aves, encadenado al polvoriento y sucio suelo?
No obstante tu corazón de paja es afanoso, y ayudado por el cálido viento del sur agitas tus brazos mutilados, en un afán de simular una vida que no posees.
Mírate, sólo eres una amalgama de palos y viejos ropajes. Y de esta guisa, cuan sufrido soldado desarmado te enfrentas a tu tarea a diario. Los días te regalan sol y calor que estropearan tu piel sin que puedas remediarlo y la noche te infunde miedo, al hacerse más latente tu absoluta soledad y desprotección. Sólo las noches claras puedes soñar, animado por ese resplandor frio y sereno de la luna, con otra realidad en la que eres libre de tus cadenas terrenas y surcas el cielo empujado por el viento.
Ohh! Volar debe ser maravilloso- piensa y una sonrisa se dibuja en sus inanimado rostro mientras una altiva garza picotea los granos a su antojo, ignorando por completo a su pacífico guardián.
-Para el coche Leopoldo, por favor- le comento a mi compañero de viaje.-Necesito estirar un poco las piernas- le miento. Acto seguido camino unos pasos hasta llegar a su altura. Asustado por la falta de costumbre de compañía, el espantapájaros me mira con miedo, consciente de su debilidad pero rápidamente al observarme, comprueba que los dos tenemos mucho en común y sus temores desaparecen.
Solitario, desprotegido, aburrido por el insoportable tedio de los días, soñador encadenado a la fuerza a una realidad que no comprende ni de la que participa, realizando una tarea monótona y alienante, me muestra, sin embargo, una sonrisa que no llego a comprender. La paz parece que se ha instalado en él.
Movido por una estúpida curiosidad, trato de abrir su vieja chaqueta de lana para ver que esconde en su interior, pero una violenta ráfaga de aire,ese que a diario le acariciaba el rostro, esparce los miles de trocitos de paja que formaban su estructura, desvaneciéndolo como una nube tras la tormenta…
Recojo del suelo su agujereado sombrero de paja y regreso al coche pensando que el viento traslada ya a nuestro querido espantapájaros a lugares en los que seguro será más feliz.
The Nexo11 Worlwide Corporation
Testigo solitario, vigía de la nada, estandarte de otros tiempos, resistes impertérrito a las inclemencias del tiempo, tratando inútilmente de espantar a unas aves en las que no infundes ya ningún temor. Pobre espantapájaros, clavado en el suelo cuan encina centenaria, ¿como pretenden que hagas bien tu trabajo si no puedes moverte? ¿Cómo vas a hacer frente a los seres más libres que existen, las aves, encadenado al polvoriento y sucio suelo?
No obstante tu corazón de paja es afanoso, y ayudado por el cálido viento del sur agitas tus brazos mutilados, en un afán de simular una vida que no posees.
Mírate, sólo eres una amalgama de palos y viejos ropajes. Y de esta guisa, cuan sufrido soldado desarmado te enfrentas a tu tarea a diario. Los días te regalan sol y calor que estropearan tu piel sin que puedas remediarlo y la noche te infunde miedo, al hacerse más latente tu absoluta soledad y desprotección. Sólo las noches claras puedes soñar, animado por ese resplandor frio y sereno de la luna, con otra realidad en la que eres libre de tus cadenas terrenas y surcas el cielo empujado por el viento.
Ohh! Volar debe ser maravilloso- piensa y una sonrisa se dibuja en sus inanimado rostro mientras una altiva garza picotea los granos a su antojo, ignorando por completo a su pacífico guardián.
-Para el coche Leopoldo, por favor- le comento a mi compañero de viaje.-Necesito estirar un poco las piernas- le miento. Acto seguido camino unos pasos hasta llegar a su altura. Asustado por la falta de costumbre de compañía, el espantapájaros me mira con miedo, consciente de su debilidad pero rápidamente al observarme, comprueba que los dos tenemos mucho en común y sus temores desaparecen.
Solitario, desprotegido, aburrido por el insoportable tedio de los días, soñador encadenado a la fuerza a una realidad que no comprende ni de la que participa, realizando una tarea monótona y alienante, me muestra, sin embargo, una sonrisa que no llego a comprender. La paz parece que se ha instalado en él.
Movido por una estúpida curiosidad, trato de abrir su vieja chaqueta de lana para ver que esconde en su interior, pero una violenta ráfaga de aire,ese que a diario le acariciaba el rostro, esparce los miles de trocitos de paja que formaban su estructura, desvaneciéndolo como una nube tras la tormenta…
Recojo del suelo su agujereado sombrero de paja y regreso al coche pensando que el viento traslada ya a nuestro querido espantapájaros a lugares en los que seguro será más feliz.
The Nexo11 Worlwide Corporation
miércoles 11 de mayo de 2011
Justicia o Venganza
Nos dicen por los Media que Osama ha muerto. El presidente del Imperio (Obama, no confundir con el otro), sonriente, afirma que se ha hecho justicia y que aquel infeliz que considere que no era una operación necesaria, debería hacérselo mirar.
Sin entrar en disquisiciones de si es cierto o no la información de su muerte (que eso sería para tratar en un tema aparte) y centrándonos en la versión oficial, estamos ante un nuevo atropello del poder. En pleno siglo XXI todavía no hemos superado el complejo de Far West, del sheriff justiciero que a golpe de Colt (ahora fusil M16, que el progreso ha de notarse), limpia de malos la ciudad, el país y el Universo si fuera menester, ante los aplausos de los conciudadanos.
Los hechos, según la versión oficial ocurrieron tal que así: La C.I.A a través de sus avezados agentes secretos y su red mundial de espionaje (mentira, lo consiguieron torturando durante años a un pobre diablo en Guantánamo Resort), localizan en Pakistán (país de los malos de la película) una casa construida con materiales que no tendría ni una chabola de Las Barranquillas, a 10 minutos de la central de policía de aquella ciudad, (el señor Laden era un experto en el camuflaje). Alli, el Príncipe del Mal, que pese a lo que se pensaba, vivía como un andrajoso, pasaba sus días junto con varias de sus mujeres e hijos. Las imágenes muestran a un Osama envejecido y encorvado, que se dedicaba, sentado en el suelo, a contemplar videos suyos en un televisor de tubo catódico antediluviano. Cuesta creer que desde allí dirigiera si quiera una guardería infantil.
Pues bien, los salvadores de la humanidad, que siempre suspendieron en derecho internacional, (ah! que Pakistán tiene soberanía nacional) mandan allí a unos matones bien armados, entran a saco en aquel “chalet” de cemento visto y a sangre fría, fríen a balazos a un viejo desarmado y alguna mujer que recibió también sus dosis de justicia.
Dicen que barajaron otras opciones menos humanitarias, como bombardear la casa, pero les pareció más correcta la fritanga (freir a balazos). Es por ello que no muestran fotos del cadáver, ya que quedó muy feo, y en la C.I.A de matar saben un rato pero el arte del maquillaje no lo dominan tanto.
¿Cuál es la imagen que el mundo occidental, racional, civilizado, basado en eso que llaman el imperio de la ley, ha dado a estos pobres “bárbaros salvajes”?
Pues que uno se puede erigir juez de la causa y tomarse la justicia por su mano. Porque a Osama se le imputa un delito, que por muy horrendo que nos parezca, no ha sido probado por un órgano judicial imparcial. Se ha socavado de esta manera una de las garantías más fundamentales que tiene una persona, que es el derecho a un juicio justo. Da igual que mates a una persona o a un millón, no hay excepciones en esto. Todos los delitos deben estar tipificados en una ley previa y someterse a un procedimiento judicial con garantías. Este fue un logro que costó siglos, acabando así con la imparcialidad de los poderosos, del señor feudal de turno, porque la ley es expresión de la voluntad popular.
Y si el crimen “supuestamente” cometido por Bin Laden me repugnó en su momento, el crimen al que he asistido ahora me ha repugnado aún más. Un chiflado puede matar haciendo un grave daño a la sociedad pero esta no puede actuar como un dios vengativo saltándose todas las normas que son la base y esencia misma de su existencia y lo que la legítima frente a otras formas societaras humanas en estado de naturaleza.
EEUU ha cometido un asesinato, perdiendo de esta manera la mucha o poca razón que tuvieran en la causa y ha dado pie, con su mensaje explicito, a que determinada parte del orbe no crea su papel de benefactor mundial.
Han perdido una oportunidad de hacer justicia, han tomado el camino fácil y efectista y han vuelto como siempre a sus fueros y su lema: El poderoso puede hacer lo que quiera.
Mientras tanto la espiral de odio y sinrazón seguirá girando porque vosotros intencionadamente o no, así lo quisisteis.
The Nexo11 Corporation Worlwide
Sin entrar en disquisiciones de si es cierto o no la información de su muerte (que eso sería para tratar en un tema aparte) y centrándonos en la versión oficial, estamos ante un nuevo atropello del poder. En pleno siglo XXI todavía no hemos superado el complejo de Far West, del sheriff justiciero que a golpe de Colt (ahora fusil M16, que el progreso ha de notarse), limpia de malos la ciudad, el país y el Universo si fuera menester, ante los aplausos de los conciudadanos.
Los hechos, según la versión oficial ocurrieron tal que así: La C.I.A a través de sus avezados agentes secretos y su red mundial de espionaje (mentira, lo consiguieron torturando durante años a un pobre diablo en Guantánamo Resort), localizan en Pakistán (país de los malos de la película) una casa construida con materiales que no tendría ni una chabola de Las Barranquillas, a 10 minutos de la central de policía de aquella ciudad, (el señor Laden era un experto en el camuflaje). Alli, el Príncipe del Mal, que pese a lo que se pensaba, vivía como un andrajoso, pasaba sus días junto con varias de sus mujeres e hijos. Las imágenes muestran a un Osama envejecido y encorvado, que se dedicaba, sentado en el suelo, a contemplar videos suyos en un televisor de tubo catódico antediluviano. Cuesta creer que desde allí dirigiera si quiera una guardería infantil.
Pues bien, los salvadores de la humanidad, que siempre suspendieron en derecho internacional, (ah! que Pakistán tiene soberanía nacional) mandan allí a unos matones bien armados, entran a saco en aquel “chalet” de cemento visto y a sangre fría, fríen a balazos a un viejo desarmado y alguna mujer que recibió también sus dosis de justicia.
Dicen que barajaron otras opciones menos humanitarias, como bombardear la casa, pero les pareció más correcta la fritanga (freir a balazos). Es por ello que no muestran fotos del cadáver, ya que quedó muy feo, y en la C.I.A de matar saben un rato pero el arte del maquillaje no lo dominan tanto.
¿Cuál es la imagen que el mundo occidental, racional, civilizado, basado en eso que llaman el imperio de la ley, ha dado a estos pobres “bárbaros salvajes”?
Pues que uno se puede erigir juez de la causa y tomarse la justicia por su mano. Porque a Osama se le imputa un delito, que por muy horrendo que nos parezca, no ha sido probado por un órgano judicial imparcial. Se ha socavado de esta manera una de las garantías más fundamentales que tiene una persona, que es el derecho a un juicio justo. Da igual que mates a una persona o a un millón, no hay excepciones en esto. Todos los delitos deben estar tipificados en una ley previa y someterse a un procedimiento judicial con garantías. Este fue un logro que costó siglos, acabando así con la imparcialidad de los poderosos, del señor feudal de turno, porque la ley es expresión de la voluntad popular.
Y si el crimen “supuestamente” cometido por Bin Laden me repugnó en su momento, el crimen al que he asistido ahora me ha repugnado aún más. Un chiflado puede matar haciendo un grave daño a la sociedad pero esta no puede actuar como un dios vengativo saltándose todas las normas que son la base y esencia misma de su existencia y lo que la legítima frente a otras formas societaras humanas en estado de naturaleza.
EEUU ha cometido un asesinato, perdiendo de esta manera la mucha o poca razón que tuvieran en la causa y ha dado pie, con su mensaje explicito, a que determinada parte del orbe no crea su papel de benefactor mundial.
Han perdido una oportunidad de hacer justicia, han tomado el camino fácil y efectista y han vuelto como siempre a sus fueros y su lema: El poderoso puede hacer lo que quiera.
Mientras tanto la espiral de odio y sinrazón seguirá girando porque vosotros intencionadamente o no, así lo quisisteis.
The Nexo11 Corporation Worlwide
miércoles 13 de abril de 2011
La singularidad del todo
Alguna vez cuando consigo apagar el incesante ruido que nos rodea y nos impide estar a solas con nuestros pensamientos, en la búsqueda de la Verdad, una pregunta simple pero a la vez de una complejidad que desborda mi torpe conocimiento, me ha asaltado desde las catacumbas del pensamiento: ¿Por qué yo soy yo? Y como derivada de esta pregunta principal surgen otras cuestiones ¿y por qué en este tiempo y lugar? ¿Ha sido esta mi única toma de conciencia del Universo o, por el contrario, todo, aunque me parezca nuevo, no lo es en realidad?
El Cosmos, el Universo, se nos presenta ante nuestra individualidad como un todo infinito. Bueno en realidad la idea de infinidad nos ha sido inculcada de forma artificial porque dudo que el hombre de a pie sea capaz de asumir un concepto tan distinto a lo que los sentidos (nuestras cadenas y flotadores) nos comunican. Supongamos, no obstante, que asumimos esa idea de un Universo infinito. Dentro de este espacio, cada uno de nosotros nos percibimos a nosotros mismos como pequeñas individualidades independientes que conviven con otros semejantes, al igual que los propietarios de un bloque de pisos comparten una estructura común para vivir.
Pues bien, si limitamos todo a un dialogo entre el Cosmos y la mente, nos damos cuenta de una cosa sorprendente: El Espacio, una masa repleta de energía, materia y antimateria, toma conciencia de sí mismo a través de la mente humana. Es decir toda esa colección de elementos inertes, se han conjugado para dar lugar a una realidad inteligente que le permite ser reconocido como tal, tener conciencia de su propia existencia…No somos nosotros los que miramos al Universo y lo describimos, es Él el que , a través de la inteligencia humana, se ve reflejado y se auto confirma. Se podría poner de ejemplo un espejo. El espejo en si no aporta nada a la realidad, sólo nos sirve para que al vernos reflejados, tomemos conciencia de nuestra existencia. Antes de mirarnos al espejo ya existimos, pero ¿sería igual de plena nuestra existencia si nunca nos hubiéramos visto reflejados en ese cristal pulido? El Universo nos ha creado, somos un producto de su funcionamiento, de sus leyes, de sus límites, de su grandeza….Ha creado nuestra inteligencia, como digo en un afán, quizá, por verse a sí mismo, de conocerse.
Una vez que me he mirado en el espejo, que sé o intuyo que existo, que he percibido el Universo que me rodea, tomo conciencia de mí ser y me formulo las preguntas que cite al principio del texto: ¿Por qué yo soy yo?
Al concebir el Cosmos como una unidad, mi individualidad se me hace extraña…porque la percibo en mi cuerpo y me reconozco como tal, como ente diferenciado pero a la vez igual a mis semejantes y por eso no logro entender como se ha formado mi ser, por qué he nacido, que es lo que ha hecho que mi mente comience a pensar, por qué no soy la persona con la que hablo, la persona con la que sueño o la persona a la que amo.
La realidad me invita a que tome conciencia de mi yo, así nos han educado nuestros sentidos. Pero a veces me rebelo queriendo ahogar esta individualidad absurda. Acabar con mi ego, y volver a ese Todo, al igual que al gota de lluvia al caer al mar, pierde para siempre su originalidad y se integra en un ser superior. El mar necesita esas gotas de lluvia para formarse, pero no por ello , pienso que eso las otorgue mayor importancia.
Porque reconocer únicamente mi yo, supondría pensar que la única realidad que existe es la que gira en torno a mí. Que antes de nacer pudo no existir nada y que después, suponiendo que tenga que morir, tampoco podría no haber nada.
El párrafo anterior podrá sonar absurdo, pero ¿por qué he de aceptar que existió un tiempo anterior y existirá otro posterior? Mi ser es ahora, mi conciencia es ahora, lo demás son cantos de sirena, historietas, batallas…Si me reconozco como “uno” sin más consideraciones la lógica sería esa. Nuestra razón nos dirá que esto no es así, el problema es que nuestra razón, tan apelada siempre como producto del “súmmum” de nuestra inteligencia, podría ser sólo el producto de un condicionamiento de siglos de educación humana. Por eso, en este caso, no me sirve. No me resuelve el problema del porqué de mi yo, de mi existencia y torpemente me muestra el Cosmos.
Ni me explica por qué he surgido en este momento, y no en otro, ni por qué ahora estoy pensando esto, en vez de estar viendo la tele o navegando por internet. El problema es que dicha razón se ve aún más incapaz de dibujarme como parte de un Todo, y es por ello que escribo estas líneas.
El Cosmos, el Universo, se nos presenta ante nuestra individualidad como un todo infinito. Bueno en realidad la idea de infinidad nos ha sido inculcada de forma artificial porque dudo que el hombre de a pie sea capaz de asumir un concepto tan distinto a lo que los sentidos (nuestras cadenas y flotadores) nos comunican. Supongamos, no obstante, que asumimos esa idea de un Universo infinito. Dentro de este espacio, cada uno de nosotros nos percibimos a nosotros mismos como pequeñas individualidades independientes que conviven con otros semejantes, al igual que los propietarios de un bloque de pisos comparten una estructura común para vivir.
Pues bien, si limitamos todo a un dialogo entre el Cosmos y la mente, nos damos cuenta de una cosa sorprendente: El Espacio, una masa repleta de energía, materia y antimateria, toma conciencia de sí mismo a través de la mente humana. Es decir toda esa colección de elementos inertes, se han conjugado para dar lugar a una realidad inteligente que le permite ser reconocido como tal, tener conciencia de su propia existencia…No somos nosotros los que miramos al Universo y lo describimos, es Él el que , a través de la inteligencia humana, se ve reflejado y se auto confirma. Se podría poner de ejemplo un espejo. El espejo en si no aporta nada a la realidad, sólo nos sirve para que al vernos reflejados, tomemos conciencia de nuestra existencia. Antes de mirarnos al espejo ya existimos, pero ¿sería igual de plena nuestra existencia si nunca nos hubiéramos visto reflejados en ese cristal pulido? El Universo nos ha creado, somos un producto de su funcionamiento, de sus leyes, de sus límites, de su grandeza….Ha creado nuestra inteligencia, como digo en un afán, quizá, por verse a sí mismo, de conocerse.
Una vez que me he mirado en el espejo, que sé o intuyo que existo, que he percibido el Universo que me rodea, tomo conciencia de mí ser y me formulo las preguntas que cite al principio del texto: ¿Por qué yo soy yo?
Al concebir el Cosmos como una unidad, mi individualidad se me hace extraña…porque la percibo en mi cuerpo y me reconozco como tal, como ente diferenciado pero a la vez igual a mis semejantes y por eso no logro entender como se ha formado mi ser, por qué he nacido, que es lo que ha hecho que mi mente comience a pensar, por qué no soy la persona con la que hablo, la persona con la que sueño o la persona a la que amo.
La realidad me invita a que tome conciencia de mi yo, así nos han educado nuestros sentidos. Pero a veces me rebelo queriendo ahogar esta individualidad absurda. Acabar con mi ego, y volver a ese Todo, al igual que al gota de lluvia al caer al mar, pierde para siempre su originalidad y se integra en un ser superior. El mar necesita esas gotas de lluvia para formarse, pero no por ello , pienso que eso las otorgue mayor importancia.
Porque reconocer únicamente mi yo, supondría pensar que la única realidad que existe es la que gira en torno a mí. Que antes de nacer pudo no existir nada y que después, suponiendo que tenga que morir, tampoco podría no haber nada.
El párrafo anterior podrá sonar absurdo, pero ¿por qué he de aceptar que existió un tiempo anterior y existirá otro posterior? Mi ser es ahora, mi conciencia es ahora, lo demás son cantos de sirena, historietas, batallas…Si me reconozco como “uno” sin más consideraciones la lógica sería esa. Nuestra razón nos dirá que esto no es así, el problema es que nuestra razón, tan apelada siempre como producto del “súmmum” de nuestra inteligencia, podría ser sólo el producto de un condicionamiento de siglos de educación humana. Por eso, en este caso, no me sirve. No me resuelve el problema del porqué de mi yo, de mi existencia y torpemente me muestra el Cosmos.
Ni me explica por qué he surgido en este momento, y no en otro, ni por qué ahora estoy pensando esto, en vez de estar viendo la tele o navegando por internet. El problema es que dicha razón se ve aún más incapaz de dibujarme como parte de un Todo, y es por ello que escribo estas líneas.
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