Alguna vez cuando consigo apagar el incesante ruido que nos rodea y nos impide estar a solas con nuestros pensamientos, en la búsqueda de la Verdad, una pregunta simple pero a la vez de una complejidad que desborda mi torpe conocimiento, me ha asaltado desde las catacumbas del pensamiento: ¿Por qué yo soy yo? Y como derivada de esta pregunta principal surgen otras cuestiones ¿y por qué en este tiempo y lugar? ¿Ha sido esta mi única toma de conciencia del Universo o, por el contrario, todo, aunque me parezca nuevo, no lo es en realidad?
El Cosmos, el Universo, se nos presenta ante nuestra individualidad como un todo infinito. Bueno en realidad la idea de infinidad nos ha sido inculcada de forma artificial porque dudo que el hombre de a pie sea capaz de asumir un concepto tan distinto a lo que los sentidos (nuestras cadenas y flotadores) nos comunican. Supongamos, no obstante, que asumimos esa idea de un Universo infinito. Dentro de este espacio, cada uno de nosotros nos percibimos a nosotros mismos como pequeñas individualidades independientes que conviven con otros semejantes, al igual que los propietarios de un bloque de pisos comparten una estructura común para vivir.
Pues bien, si limitamos todo a un dialogo entre el Cosmos y la mente, nos damos cuenta de una cosa sorprendente: El Espacio, una masa repleta de energía, materia y antimateria, toma conciencia de sí mismo a través de la mente humana. Es decir toda esa colección de elementos inertes, se han conjugado para dar lugar a una realidad inteligente que le permite ser reconocido como tal, tener conciencia de su propia existencia…No somos nosotros los que miramos al Universo y lo describimos, es Él el que , a través de la inteligencia humana, se ve reflejado y se auto confirma. Se podría poner de ejemplo un espejo. El espejo en si no aporta nada a la realidad, sólo nos sirve para que al vernos reflejados, tomemos conciencia de nuestra existencia. Antes de mirarnos al espejo ya existimos, pero ¿sería igual de plena nuestra existencia si nunca nos hubiéramos visto reflejados en ese cristal pulido? El Universo nos ha creado, somos un producto de su funcionamiento, de sus leyes, de sus límites, de su grandeza….Ha creado nuestra inteligencia, como digo en un afán, quizá, por verse a sí mismo, de conocerse.
Una vez que me he mirado en el espejo, que sé o intuyo que existo, que he percibido el Universo que me rodea, tomo conciencia de mí ser y me formulo las preguntas que cite al principio del texto: ¿Por qué yo soy yo?
Al concebir el Cosmos como una unidad, mi individualidad se me hace extraña…porque la percibo en mi cuerpo y me reconozco como tal, como ente diferenciado pero a la vez igual a mis semejantes y por eso no logro entender como se ha formado mi ser, por qué he nacido, que es lo que ha hecho que mi mente comience a pensar, por qué no soy la persona con la que hablo, la persona con la que sueño o la persona a la que amo.
La realidad me invita a que tome conciencia de mi yo, así nos han educado nuestros sentidos. Pero a veces me rebelo queriendo ahogar esta individualidad absurda. Acabar con mi ego, y volver a ese Todo, al igual que al gota de lluvia al caer al mar, pierde para siempre su originalidad y se integra en un ser superior. El mar necesita esas gotas de lluvia para formarse, pero no por ello , pienso que eso las otorgue mayor importancia.
Porque reconocer únicamente mi yo, supondría pensar que la única realidad que existe es la que gira en torno a mí. Que antes de nacer pudo no existir nada y que después, suponiendo que tenga que morir, tampoco podría no haber nada.
El párrafo anterior podrá sonar absurdo, pero ¿por qué he de aceptar que existió un tiempo anterior y existirá otro posterior? Mi ser es ahora, mi conciencia es ahora, lo demás son cantos de sirena, historietas, batallas…Si me reconozco como “uno” sin más consideraciones la lógica sería esa. Nuestra razón nos dirá que esto no es así, el problema es que nuestra razón, tan apelada siempre como producto del “súmmum” de nuestra inteligencia, podría ser sólo el producto de un condicionamiento de siglos de educación humana. Por eso, en este caso, no me sirve. No me resuelve el problema del porqué de mi yo, de mi existencia y torpemente me muestra el Cosmos.
Ni me explica por qué he surgido en este momento, y no en otro, ni por qué ahora estoy pensando esto, en vez de estar viendo la tele o navegando por internet. El problema es que dicha razón se ve aún más incapaz de dibujarme como parte de un Todo, y es por ello que escribo estas líneas.
miércoles, 13 de abril de 2011
domingo, 10 de abril de 2011
Harto
Harto de ser un trozo de madera flotando en el rio.
Harto de ser una bolsa de plástico viajando en el aire de tu capricho.
Harto de la dependencia tecnológica , incluyendo manzanas envenenadas, hazme un favor y no me enseñes tu móvil.
Harto de ver las fotos de tus viajes en mi monitor.
Harto de que proclames a los 4 vientos tu vida, tus ideas y tus sentimientos a todo el mundo, harto de tu falta de decoro.
Harto de ver siempre a los mismos músicos momias enchufados en la tele.
Harto de tu ecología de pastel que me hace comprar bolsas en tu propio beneficio.
Harto de tus coches ecológicos, que solo necesitan estar enchufados 8 horas a un cable nuclear.
Harto, por tanto, de tanta lotería nuclear.
Harto de tu política de patio de recreo.
Harto de que siempre pretendas que te solucionen todo los políticos.
Harto de que demonices el sexo y luego el anuncio de un helado parezca una felación o el chocolate sea un placer adulto.
Harto de que uses mis hormonas para hacerme comprar.
Harto de tu falta de principios.
Harto de que me cuentes tres veces la misma historia y no te des cuenta.
Harto de tu silencio de caverna.
Harto de tu palabrería barata y de que hables sin pensar.
Harto de que tu falta de sensibilidad me hiera constantemente, cerd@.
Harto de que cambie mis planes para amoldarlos a los tuyos y tú nunca hagas lo mismo.
Harto de tu falta de huevos/ovarios para pegar un puñetazo en la mesa.
Harto de que no entiendas de que va la película.
Harto de que pienses que soy tan predecible como un robot, de tu falta de imaginación, de tu simple determinismo, de tu falta de espiritualidad.
Harto de vivir en un país de adolescentes perpetuos.
Harto de provocaciones que no acaban en nada.
Harto de que me prejuzgues por mi aspecto o me pongas tu etiqueta.
Harto de chulos de uniforme.
Harto de que no sepas anticiparte a la jugada.
Harto de que quieras que el blanco sea negro.
Harto de que no entiendas el doble sentido de las cosas, que haya que decirte todo como si tuvieras 5 años.
Harto de que me regales libros que son best-seller cuando te he dicho que no me gusta esa literatura.
Harto de tus adicciones.
Harto de tu falta de sentido del humor o de tu humor blanco televisivo.
Harto de muertos en la tele, de cifras engañosas, de efectismo televisivo.
Harto de que no te hayas leído un periódico serio en tu vida, o de que no sepas que Alemania es un estado federal.
Harto de que me este ahogando y me des un vaso de agua.
Harto de que me muera de sed y me invites a tu sauna.
Harto de ver todos los días furgol y motos en la sección deportes del NODO y de que los demás deportes los ignores con saña, preguntándote luego porque España gana pocas medallas en los JJ.OO
Harto de que te aísles en tu mundo y el exterior te sea “res aliena”.
Harto de que me cuentes lo duro que es estudiar como si yo no lo hubiera hecho nunca.
Harto de que fumes a mi lado.
Harto de que me hagas participe de tus ideas y razonamientos, cuando por educación no te mando a la mierda. No sabes cuál es mi ideario.
Harto de tu falta de empatía.
P.D. El citado tostón es obra de un enajenado mental. Los personajes que aparecen, son de ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Harto de ser una bolsa de plástico viajando en el aire de tu capricho.
Harto de la dependencia tecnológica , incluyendo manzanas envenenadas, hazme un favor y no me enseñes tu móvil.
Harto de ver las fotos de tus viajes en mi monitor.
Harto de que proclames a los 4 vientos tu vida, tus ideas y tus sentimientos a todo el mundo, harto de tu falta de decoro.
Harto de ver siempre a los mismos músicos momias enchufados en la tele.
Harto de tu ecología de pastel que me hace comprar bolsas en tu propio beneficio.
Harto de tus coches ecológicos, que solo necesitan estar enchufados 8 horas a un cable nuclear.
Harto, por tanto, de tanta lotería nuclear.
Harto de tu política de patio de recreo.
Harto de que siempre pretendas que te solucionen todo los políticos.
Harto de que demonices el sexo y luego el anuncio de un helado parezca una felación o el chocolate sea un placer adulto.
Harto de que uses mis hormonas para hacerme comprar.
Harto de tu falta de principios.
Harto de que me cuentes tres veces la misma historia y no te des cuenta.
Harto de tu silencio de caverna.
Harto de tu palabrería barata y de que hables sin pensar.
Harto de que tu falta de sensibilidad me hiera constantemente, cerd@.
Harto de que cambie mis planes para amoldarlos a los tuyos y tú nunca hagas lo mismo.
Harto de tu falta de huevos/ovarios para pegar un puñetazo en la mesa.
Harto de que no entiendas de que va la película.
Harto de que pienses que soy tan predecible como un robot, de tu falta de imaginación, de tu simple determinismo, de tu falta de espiritualidad.
Harto de vivir en un país de adolescentes perpetuos.
Harto de provocaciones que no acaban en nada.
Harto de que me prejuzgues por mi aspecto o me pongas tu etiqueta.
Harto de chulos de uniforme.
Harto de que no sepas anticiparte a la jugada.
Harto de que quieras que el blanco sea negro.
Harto de que no entiendas el doble sentido de las cosas, que haya que decirte todo como si tuvieras 5 años.
Harto de que me regales libros que son best-seller cuando te he dicho que no me gusta esa literatura.
Harto de tus adicciones.
Harto de tu falta de sentido del humor o de tu humor blanco televisivo.
Harto de muertos en la tele, de cifras engañosas, de efectismo televisivo.
Harto de que no te hayas leído un periódico serio en tu vida, o de que no sepas que Alemania es un estado federal.
Harto de que me este ahogando y me des un vaso de agua.
Harto de que me muera de sed y me invites a tu sauna.
Harto de ver todos los días furgol y motos en la sección deportes del NODO y de que los demás deportes los ignores con saña, preguntándote luego porque España gana pocas medallas en los JJ.OO
Harto de que te aísles en tu mundo y el exterior te sea “res aliena”.
Harto de que me cuentes lo duro que es estudiar como si yo no lo hubiera hecho nunca.
Harto de que fumes a mi lado.
Harto de que me hagas participe de tus ideas y razonamientos, cuando por educación no te mando a la mierda. No sabes cuál es mi ideario.
Harto de tu falta de empatía.
P.D. El citado tostón es obra de un enajenado mental. Los personajes que aparecen, son de ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
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