(Parte guan)
Hola amigos, esta mañana os voy a dedicar unas líneas a todos vosotros, espero no dejarme a nadie…
Andando por la vida uno tiene la suerte de encontrarse con gente de todo pelaje, gente estúpida, maliciosa, enfermos mentales, ambiciosos, cobardes, garrulos, sosos, vagos, simples en general, y demás delicatessen, que por gracia divina se cruzan en tu vida, y al igual que las moscas de la mierda (estas verdes fosforitas) te amargan un poco la existencia.
En primer lugar tenemos a los “profesionales” de diversas ramas, gentuza muy variada que debieran estar picando carbón en una mina china y/o limpiando la central de Chernobil con Don Limpio.
Dentro de este amplio sector nos encontramos con los mecánicos, dioses de la técnica de la cambia pieza, que cobran mas que un ministro por cambiarte el filtro de polen y rellenarte el liquido limpiaparabrisas. En cuando vas con una avería seria que implica conocimientos de mecánica, tiran de la maquinita (scanner) y como este no les indique que pieza cambiar, están perdidos. Además para no demostrar su incompetencia, empezarán con especulaciones absurdas (esto va a ser de la junta de la trócola) o se pondrán como locos a cambiarte cosas, menos la que estaba averiada, claro está.
En segundo lugar, tenemos a los médicos de atención primaria o médicos de familia, si como Emilio Aragón. Los, señores estos de la bata blanca, que se quejan porque atienden a la gente en 3 minutos y 60 centésimas de media. Esta gentuza, a la que mandaba dos años a una plataforma petrolífera en el mar del Norte, para lo único que sirven es para recetar paracetamol y decir a los abuelos que caminen 20 o si pueden mejor 40 kilómetros al día que es muy bueno para bajar el colesterol y para mantener la consulta vacía. En una ciencia tan cambiante como la medicina, están anquilosados en manuales de medicina del tiempo de Galeno. Si vas con algo grave lo confundirán con un simple resfriado y te mandaran reposo, reposo eterno en muchos casos, ya que palmaras en tu casa, acordándote de los familiares del médico hasta el 4 grado de consanguinidad.
Además se creen que por haber recibido la gracia divina de la sanación se les debe rendir pleitesía y agredirles a ellos es como estar agrediendo a la autoridad según últimas modificaciones legales.
No obstante cada vez contamos con menos profesionales de la pastilla en España y hemos de recurrir a “médicos/chamanes” de otros países a la cabeza en la ciencia como Marruecos, Ecuador, etc. que copan nuestros hospitales, haciendo lo mismo que la mayoría de los de aquí…tomarte la tensión y mandarte unas vitaminas.
Es realmente asqueroso depender de ellos desde que naces y te meten en la incubadora, hasta que te mueres y un señor de estos firma tu acta de defunción confirmando, con la sapiencia que da la experiencia de que el paciente ha muerto de parada cardio-respiratoria…(todos pensábamos que había muerto de risa). Sólo espero que, en venganza, no donen mi cuerpo a la ciencia y me echen al monte para que me coman las alimañas, que me caen bastante mejor.
Y un tercer grupo más heterogeneo lo forma la gente de los comercios, bares, tiendas en general que siendo dueños de estos sitios, muestran un comportamiento incomprensible desde el punto de vista comercial. Son antipáticos, mal educados, perezosos, en muchos casos no saben ni lo que venden y lo que es peor se creen que NOS ESTÁN HACIENDO UN FAVOR por vendernos unas zapatillas de andar por casa a 6.95 euros. Luego vienen las crisis, se quejan de que no venden y echan la culpa al politiquillo de turno o al cambio climático de su completa inutilidad para los negocios. Ni que decir tiene que a esta gente, les mandaba de muy buena gana a picar piedra en las canteras de mi pueblo o de pastor con las ovejas, con las que no hace falta tener demasiado tacto.
To be continued…
1 comentario:
No me he reido tanto en mi vida...estoy completamente de acuerdo!! Por favor, más!!!
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