miércoles, 20 de julio de 2011

Tiempos de guerra

¡Saludos compatriotas!

De nuevo desde el balcón de este glorioso palacio, tengo la suerte de poder dirigirme a vosotros, hombres y mujeres de corazón noble y razón recta.
Mis días al frente de vuestros destinos están llegando a su fin, y si bien ruego al Altísimo me permita seguir a vuestro lado el máximo tiempo posible, sé que esto no durará para siempre y es por ello que quiero implantar en vuestros corazones la semilla que guiará el despertar del nuevo hombre, en un nuevo modelo social que abandone este tiempo caduco en el que nos encontramos.

¿A donde hemos llegado? ¿A donde nos han conducido estas políticas que los adalides de la libertad defienden como la solución a todos los problemas actuales? La respuesta ya os la adelanto, camaradas: A la miseria moral, a la involución, al conformismo, al materialismo mas exacerbado, un materialismo que no se utiliza en beneficio de nuestra querida ciencia sino que trata de llenar nuestro precario tiempo y entretenernos al igual que lo hace la rueda de la jaula de un ratón.

¿Qué está pasando en nuestra querida Europa? No debemos olvidar nunca de dónde venimos, nuestros gloriosos orígenes, que si bien se forjaron en siglos de luchas intestinas que llenaron esta bendita tierra, que ahora pisamos, de mártires, nos condujo a un esplendor no conocido en ninguna otra parte del orbe. Somos los poseedores de una cultura, pero una Cultura con mayúscula que tienes sus orígenes en miles de pueblos que han conformado este continente, y que como capas de sedimentos, ha conformado una dura roca que ha de perdurar por los siglos de los siglos.

No debéis permitir que traten de inculcarnos que todas las culturas tienen el mismo valor, lo cual es una falacia de dimensiones mastodónticas. Al igual que en otros términos, unas culturas son superiores a otras y debemos velar porque las mismas prevalezcan y no se malogren, orgullosos de lo conseguido y tratando de que la misma se amplíe con aportaciones de mujeres y hombres de nuestro tiempo.

No obstante nuestros líderes actuales tratarán en una mezcla de incompetencia, estulticia, y debilidad de hacernos creer que es lo mismo un pastor senegalés tocando un tambor que una sinfonía de Wagner o que unos viejos cuentos chinos están al mismo nivel que todo el desarrollo de la actual física cuántica.

Otro punto que hace sangrar día a día a nuestra sociedad y pervierte a nuestros hijos es el igualitarismo aborregante que los falsos defensores de la democracia pretenden hacernos ver. Todos los hombres son distintos desde la cuna. Son distintos en actitudes, en entusiasmo, en sensibilidad, en esfuerzo etc. Y como tal deben ser tratados. Estamos de acuerdo en que se garanticen unos derechos comunes a todos, pero de ahí en adelante serán tratados en base a lo que se merezcan como es propio del orden de las cosas. Es la base de nuestro progreso como sociedad, como especie, es nuestro futuro.

El igualitarismo imperante hace, verbigracia, que un indolente quiera alcanzar los privilegios sociales y económicos de un inminente científico que lleva toda la vida dedicada al avance científico, y esto no lo vamos a consentir y os pido, oh! camaradas que no lo consintáis tampoco vosotros.
Superada ya la cuestión racial, que tanto daño ha provocado, quiero aclarar que ahora no vamos a centrarnos en las personas por razón de su raza, credo u otras cuestiones de índole personal, pero que si lo haremos con su actitud. No estamos contra ninguna raza pero si contra actitudes personales que consideramos que no conducen más que al sangrado social y a la involución.

Vosotros, los jóvenes, debéis tener entusiasmo por formarnos, debéis pensar que sois unos privilegiados por vivir en esta parte del planeta, que tenéis unas responsabilidades como europeos, que debéis formaros, que estudiar, pero no pensando en un papel que acredite vuestra formación o en estudiar una carrera que sea fácil, si no en cosas útiles a la sociedad y por ende a vosotros mismos y que redundará en un beneficio social y personal. Porque en verdad os puedo asegurar, que el éxito personal y el social van de la mano. Acoger las ciencias en vuestro seno y recordar que en este mundo, lleno de misterios que sólo el Altísimo conoce, la ciencia es nuestra herramienta más útil para progresar y alejarnos cada vez más, de los pesares de esta vida terrena, ser cada vez menos animales y más espíritu.

Y todo esto debemos lograrlo pese al capitalismo desbocado que nos está empobreciendo cada vez más. Nuestros políticos, nuestros banqueros en un afán desmesurado de riqueza son capaces de vender a su madre y nos les tiembla el pulso en coger el dinero venga de donde venga, igual les da que de sucios regímenes esclavistas asiáticos o de petro-estados dirigidos por beduinos en Ferraris. Las potencias emergentes nos están arruinando a base de acaparar la casi totalidad de la industria y parte de la agricultura. A base de copiar, de fabricar a bajo coste esta inundando nuestros mercados de productos de ínfima calidad a costa de cerrar millones de industrias patrias en donde se seguían unos estándares de calidad y de tradición.
Muchos estudiosos de esta pseudo-ciencia que es la economía, se llenaban la boca diciendo que este proceso de deslocalización es normal y lo que teníamos que hacer es competir en el sector servicios y en alta tecnología. Como hemos visto esto no ha sido suficiente para que Europa pueda absorber toda la demanda de empleo que tiene.

No obstante, nuestros líderes lejos de abordar este problema continúan agrandando el poder asiático, que ya introduce directamente sus garras en nuestra economía con la compra de deuda pública a través de su sucio dinero de régimen esclavista. Nos tienen cogidos y bien cogidos por nuestras partes. Cuando queramos reaccionar ya será tarde.

Mientras las teles continúan atontando y aborregando a las sociedades, internet se ha convertido en una herramienta que con la apariencia de un sistema positivo, educativo, y hasta revolucionario, muy de moda, está creando una sociedad sin criterio propio, con déficit de atención, con nula capacidad de juicio, fácilmente manipulable por redes sociales y wikipedias varias cuyos instigadores son aun menos visibles que en los mass medias y que imponen Su Verdad sin que nos demos cuenta. Nuestros hijos en vez de formarse en un juicio sano a base de lecturas, siguen los criterios que marca el Gran Hermano internetero. Mientras pudren su cerebro a base de descargas de bodriopeliculas yankees, pornografía barata, videojuegos y libertinaje a través de redes de venta de carne humana, en donde niñas de 14 años ofrecen su cuerpo a maduritos interesantes.

Es por ello, que no podemos quedarnos aquí sentados. Os pido un cambio de actitud, que os reveléis, pero desde la razón, no quiero quejas baldías, no me vale las quejas de aquel que sin ningún esfuerzo pretende que alguien le solucione los problemas, ya sea el estado o la sociedad o al inconsciente que con un sueldo bajo sucumbió a delirios de grandeza que no tenía y se embarcó en hipotecas millonarias pretendiendo que ahora la sociedad carguemos con parte de su inconsciencia.

Sólo el estudio nos hará libres y poderosos, nos acercará a Dios, nos liberara del vil dinero, de los caprichos más pueriles y nos hará afrontar la vida de otra forma.

Sacrificio, esfuerzo y entrega, son palabras que deberán volver a estar de moda o sucumbiremos en los abismos más profundos sin que nadie pueda hacer nada para remediarlo. El hedonismo tiene sus días contados para mis amados camaradas.

Ahora id y trasmitir vuestro saber. El sonido de nuestros pasos al unísono sobre la firme tierra alegrará nuestros corazones, nuestra bandera impondrá respeto allá donde ondee y nuestra mente alcanzará lugares vedados para otros. Recordad siempre de donde venís y a donde vamos. Nuestra estirpe continuará por los siglos de los siglos.

Larga vida al Saber
Larga vida a Europa Unida
Larga vida a la Carrera Espacial

¡Mi corazón es vuestro!

1 comentario:

Arkarian_87 dijo...

Amén!!! Totalmente de acuerdo!

Un discurso potente, atacas varios flancos con pericia.

Estoy especialmente de acuerdo en que debe haber una igualdad de derechos como humanos que somos, pero que los privilegios se deben conseguir en base al esfuerzo personal que cada uno realiza. Cada vez menos personas son capaces de esforzarse, y a cualquier revés (por mínimo que sea) les lleva a pataletas o depresiones o violencia...

Este mundo se está desmoronando, lo estamos viviendo y muchos nos sentimos impotentes...

Amén, camarada!!